martes, 9 de marzo de 2010

De nuevo, la intolerancia y el fanatismo religioso

Descubren nuevo plan para asesinar al caricaturista de Mahoma

Por: Con información de EFE
Grupos islámicos han ofrecido hasta 100.000 dólares al que acabe con la vida del dibujante sueco Lars Vilks.

El dibujante sueco Lars Vilks
Foto: EFE
El dibujante sueco Lars Vilks desde su casa en Nyhamnslage, al sur de Suecia.

Siete personas fueron detenidas este martes en Irlanda, acusadas de planear el asesinato del dibujante sueco Lars Vilks, que fue amenazado de muerte por grupos islámicos tras publicar en septiembre de 2007 una caricatura del profeta Mahoma.

Según informó la policía irlandesa, se trata de cuatro hombres y tres mujeres musulmanes, que fueron detenidos en el marco de una investigación conjunta de las fuerzas de seguridad de varios países europeos y de la CIA y el FBI estadounidenses.

Un grupo terrorista iraquí vinculado a Al Qaeda puso precio a la cabeza de Vilks y ofreció 100.000 dólares a quien acabe con la vida del dibujante, que caricaturizó al profeta en el diario sueco “Nerikes Allehanda” dibujándole con el cuerpo de un perro.

El pasado mes de enero, el dibujante recibió amenazas telefónicas de muerte procedentes de Somalia, según afirmó la policía alemana. Por otra parte, un hombre ya intentó atacar con un hacha a Kurt Westergaard, dibujante del rotativo danés “Jyllands Posten”, quien también caricaturizó a Mahoma en 2005.

En esas llamadas amenazantes, un interlocutor anónimo preguntó a Vilks si había seguido el caso de su colega danés y le aseguró que ahora irían a por él. Según la policía danesa, el atacante de Westergaard, de 27 años, que está en prisión preventiva, tiene vínculos con el movimiento islámico somalí Al Shabab y con Al Qaeda en África Oriental.

El dibujante danés ha sido objeto de varias amenazas y ataques desde la publicación en 2005 de una docena de caricaturas del profeta Mahoma que provocaron una ola de protestas en varios países de religión musulmana, que causaron la muerte a 150 personas.

Westergaard dibujó a Mahoma como un hombre de aspecto barbudo y siniestro, que lleva una bomba en su turbante. El Islám considera una ofensa la representación en imágenes del profeta Mahoma.


Nota de El Espectador-9 Mar 2010

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